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martes, 7 de noviembre de 2017

Leonardo da Vinci, un hombre adelantado a su tiempo

Leonardo da Vinci, un hombre adelantado a su tiempo

En los miles de páginas de sus cuadernos, Leonardo recogió sus investigaciones sobre distintas disciplinas como la anatomía, la mecánica o la óptica






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fototeca9x12-20421004 como objeto inteligente-1. Autorretrato del artista

Autorretrato del artista

Leonardo se representó en este dibujo cuando tenía unos sesenta años y residía en Lombardía. Dibujo conservado en la Biblioteca Real de Turín.
AKG / ALBUM





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HNG113 LEO. La patria de Leonardo

La patria de Leonardo

Florencia fue la ciudad donde Leonardo vivió durante su juventud y donde se formó como artista en el taller de Verrocchio. En el centro de la imagen, la catedral de Santa Maria del Fiore.
BRIAN JANNSEN / AGE FOTOSTOCK





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flor. El hombre, la medida de todas las cosas

El hombre, la medida de todas las cosas

Hombre de Vitrubio, por Leonardo. 1487. Galería de la Academia, Venecia.
Culture-Images / Album





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CUEPOR. El castillo de Chambord

El castillo de Chambord

Se cree que Leonardo da Vinci participó en el diseño de este castillo, obra maestra del Renacimiento francés, a petición del rey de Francia, Francisco I. Pero el artista no vio la construcción del imponente edificio, ya que murió en 1519, justo antes de iniciarse las obras.
GÜNTER Gräfenhain / FOTOTECA 9X12





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hombre. Estudio de la naturaleza

Estudio de la naturaleza

Flores para un estudio de la Virgen de las Rocas. Leonardo da Vinci. Gabinete del Dibujo y de la Estampa, Florencia.
SCALA, FIRENZE





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Y9R-1702192. La primera radiografía de la historia

La primera radiografía de la historia

Gracias a las disecciones de cadáveres, Leonardo realizó dibujos del interior del cuerpo humano de una precisión que no se igualaría hasta siglos después. El dibujo reproducido en esta página muestra los órganos del tórax, el abdomen y el sistema vascular de una mujer y se data en 1507.
GRANGER COLLECTION / AGE FOTOSTOCK
Leonardo da Vinci, el gran artista del Renacimiento, modelo del uomo universale, fue también un genio científico. Aparte de su obra pictórica, tan exquisita como escasa, hubo un Leonardo dedicado a la observación rigurosa, el experimento y la formulación exacta de principios generales a partir de la experiencia empírica. En los miles de páginas de sus cuadernos de notas, que sólo han empezado a ser estudiados a fondo en las últimas décadas, encontramos anticipaciones de muchos desarrollos posteriores de la ciencia moderna. Sus contemporáneos sabían que Leonardo dedicaba buena parte de su tiempo al estudio de la filosofía natural, que es como se llamaba a la ciencia entonces (el término inglés scientist no apareció hasta 1840) y asimismo tenemos constancia de que Leonardo planeaba publicar numerosos tratados científicos con los materiales recogidos en sus cuadernos. Pero pese a su enorme dedicación, nunca consiguió llevar a buen término su propósito.
Se conservan más de seis mil páginas de los cuadernos de Leonardo. Contienen miles de dibujos y gráficos acompañados de textos deliberadamente crípticos; por ejemplo, algunos fragmentos están escritos de derecha a izquierda, de modo que hay que leerlos con un espejo. Estos cuadernos se hallan esparcidos por toda Europa formando parte de colecciones privadas; muchos de ellos fueron a menudo olvidados y más de la mitad se han perdido irremediablemente, aunque alguno ha reaparecido como por milagro, como es el caso de los dos códices que se descubrieron entre polvorientos legajos en la Biblioteca Nacional de Madrid en 1965.
Los tratados que Leonardo tenía la intención de publicar abarcan todo tipo de disciplinas, desde las matemáticas a la anatomía. El florentino les puso títulos provisionales como: "Libro sobre perspectiva", "Tratado sobre la cantidad continua" y "La geometría como juego", "Tratado sobre los nervios, los músculos, los tendones, las membranas y los ligamentos", y "Libro especial sobre los músculos y los movimientos de los miembros". En estos tratados también se recogen algunos descubrimientos científicos relativos a materias como la óptica, la acústica, la mecánica, la dinámica de fluidos, la geología, la botánica y la fisiología.
En sus estudios sobre el dinamismo y la forma, con su extraordinaria capacidad de observar en profundidad y dibujar con absoluta precisión, Leonardo refleja concordancias entre fenómenos y procesos que en apariencia son totalmente inconexos. Los miles de dibujos que recogen sus cuadernos sorprenden en la actualidad por sus numerosos detalles y por su uso de perspectivas múltiples. De hecho, a menudo estos dibujos son modelos teóricos. Como ha señalado el investigador Daniel Arasse, cuando Leonardo quiere crear imágenes realistas difumina los contornos de las figuras con la técnica del sfumato para reflejar cómo se muestran realmente los objetos a nuestra percepción. En cambio, cuando Leonardo dibuja objetos con perfiles nítidos lo que hace es representar procesos naturales, como por ejemplo, la turbulencia que genera un chorro de agua al caer en un estanque.
Leonardo sentía una especial fascinación por los movimientos del agua, cuya fluidez consideraba como una característica fundamental de todo lo viviente. Anticipó la dinámica de fluidos, siendo el primero en analizar y describir detalladamente la dinámica de los vórtices de agua. Cabe decir que a día de hoy, ni tan sólo con la ayuda de ecuaciones no lineales podemos simular y analizar completamente la dinámica de los flujos turbulentos.

Mucho más que un pintor

Leonardo sintió fascinación por temas muy diversos. Por ejemplo, más de cuatrocientos años antes de que su las obras de Leonardo da Vinci fuera redescubiertas por los estudiosos, el autor estableció los principios básicos de la dendrocronología, es decir, el uso de los anillos de crecimiento de los árboles para determinar su edad y las variaciones climáticas que han experimentado a lo largo de su existencia. En su famoso Tratado de la pintura, único texto de Leonardo en circulación antes del siglo XIX, el artista florentino hace una digresión para dejar constancia de este descubrimiento: «Los círculos de los troncos de los árboles cortados muestran el número de sus años y si han sido más húmedos o más secos, según sea su grosor mayor o menor». Leonardo también llegó a entender correctamente la forma en que las plantas despliegan sus formas en respuesta a la gravedad terrestre (geotropismo), así como de qué modo cambian su orientación en función de la luz del sol (fototropismo).
Leonardo anticipó conceptos que la paleobiología sólo ha establecido rigurosamente en el siglo XX
Los fósiles llamaron asimismo la atención de Leonardo. En su época, los fósiles marinos que se descubrían en lo alto de las montañas eran comúnmente considerados restos del diluvio universal. Leonardo observó, por ejemplo, que algunos fósiles de moluscos bivalvos mantienen unidas las dos mitades de su caparazón. Dado que en vida ambas mitades se encuentran unidas por un tejido elástico que se descompone rápidamente tras su muerte, Leonardo concluyó correctamente que tales moluscos no podían haber sido arrastrados a lo alto de las montañas por el diluvio, pues sus mitades se habrían separado, sino que habían quedado sepultados en el mismo lugar donde vivían, que luego emergería como montaña. De hecho, como explicó el eminente biólogo Stephen Jay Gould, Leonardo anticipó conceptos que la paleobiología sólo ha establecido rigurosamente en el siglo XX. Por otra parte, también describió correctamente el proceso de erosión, sedimentación y acumulación que hoy los geólogos conocen como el ciclo de las rocas.
Igualmente, sus observaciones anatómicas fueron rompedoras en su tiempo. Contra el parecer de las autoridades médicas de su época, Leonardo dejó constancia, en el llamado Manuscrito G, de que el corazón es un músculo y de que no tiene dos cavidades, sino cuatro. Desde Galeno, el insigne médico del siglo II d.C., se creía que el movimiento activo del corazón era la diástole, es decir, cuando el corazón se expande, llenándose de aire procedente de los pulmones, según se creía entonces. Leonardo fue el primero en comprender que el movimiento activo del corazón no es su expansion, sino su contracción durante la sístole, que expulsa la sangre hacia los vasos sanguíneos. Dicho movimiento coincide, como observó Leonardo, con el pulso y con la percusión del corazón sobre la pared torácica.
Leonardo también describió correctamente el funcionamiento de las válvulas cardíacas, y realizó unos precisos dibujos de la válvula que abre y cierra la arteria aorta, asombrosamente parecidos a las fotografías contemporáneas obtenidas a alta velocidad. Pero pese a todos sus avances, Leonardo no logró analizar la circulación de la sangre como la entendemos desde que el médico británico William Harvey describiera correctamente este proceso en el siglo XVII. El florentino no observó nada que contradijera la teoría imperante establecida por Galeno, que sostenía que tanto venas como arterias llevan sangre del corazón a la periferia y viceversa, en un continuo movimiento de ida y vuelta (al igual que la inspiración y la espiración se llevan a cabo a través de los mismos conductos respiratorios).

Los principios de la naturaleza

Leonardo también se sintió atraído por los procesos que rigen la luz y el sonido. Entendió que tanto la luz como el sonido se propagan a través de ondas, y también comprendió correctamente la disipación de la energía, constatando, por ejemplo en el Manuscrito A, cómo una bola en movimiento pierde paulatinamente su potenza. Reconoció la relatividad del movimiento: «El movimiento del aire contra un objeto quieto equivale al movimiento de un objeto móvil contra el aire quieto», escribió en el Códice Arundel. Y en manuscritos como el Códice atlántico describió lo que hoy conocemos como tercera ley de Newton: «A cada acción corresponde una reacción igual y opuesta», anotando, por ejemplo, que tanta fuerza ejerce el ala del águila contra el aire como el aire contra el ala del águila.
"Nunca se encontrará invento más bello, más sencillo o más económico que los de la naturaleza, pues en sus inventos nada falta y nada es superfluo" decía Leonardo
Sin embargo, Leonardo no enunció ninguna de estas observaciones como «ley de la naturaleza», concepto que era completamente extraño a su época. Las llamadas leyes de la naturaleza, como las formularon en el siglo XX filósofos como Whitehead y Wittgenstein, no están en la naturaleza sino en nuestra mente. Históricamente derivan de la creencia en un Dios soberano que decreta «leyes» universales. Ni siquiera Copérnico o Galileo hablan jamás de leyes de la naturaleza: Copérnico habla de simetrías y armonías; Galileo de proporciones y principios. Descartes, en cambio, ya menciona explícitamente las «leyes que Dios ha introducido en la naturaleza». Sólo dos siglos después de Leonardo, cuando los nacientes estados europeos centralizan cada vez más sus leyes políticas, se empieza a hablar de «leyes» para definir los diferentes procesos naturales, como hicieron Robert Boyle para explicar las transformaciones de las sustancias químicas e Isaac Newton para describir el movimiento de los planetas.
Vegetariano de mente omnívora, Leonardo se adentró en todo tipo de ámbitos: pintura, escultura, arquitectura, geografía, cartografía, mecánica, geometría, astronomía, anatomía, óptica, botánica… Y aprendió sobre todo de la observación del mundo natural. Pero aunque no habló nunca de «leyes de la naturaleza», en los cuadernos conservados en la biblioteca del castillo de Windsor, Leonardo elogia las «obras maravillosas de la naturaleza» (opere mirabili della natura) y escribe que «nunca se encontrará invento más bello, más sencillo o más económico que los de la naturaleza, pues en sus inventos nada falta y nada es superfluo».

Leonardo, el precursor

Como señaló el historiador del arte británico Ernst Gombrich, Leonardo tenía un «apetito voraz de detalles». Dominaba y admiraba la geometría, pero para él la complejidad de la naturaleza no podía reducirse a cifras y análisis mecánicos. Su atención especial a las cualidades, al dinamismo y a la visión de conjunto son una parte esencial de su ciencia, que hoy resuena con los actuales enfoques sistémicos y la teoría de la complejidad. Leonardo describió y dibujó a fondo los mecanismos del cuerpo humano, pero dejó claro que el cuerpo es mucho más que una máquina. Lejos de convertir el mundo en algo mecánico, integró principios orgánicos y metabólicos en sus diseños arquitectónicos y urbanísticos. Para él, el mundo no estaba regido por principios abstractos ni por Dios, sino por la incesante creatividad de la naturaleza. Encontró ritmos ondulatorios comunes en el agua, la tierra, el aire y la luz, y reflejó la interdependencia y autoorganización que caracterizan a todo ser viviente.
Leonardo llegó a intuir lo que hoy llamamos «cadenas alimentarias» y ciclos tróficos, tal como apunta en este fragmento del Códice atlántico: «El hombre y los animales son un medio para el tránsito y la conducción de los nutrientes». También comparó a los organismos con sistemas abiertos que mantienen su identidad a partir de un continuo intercambio dinámico con el medio, como expresa bellamente en un largo pasaje de sus Estudios anatómicos titulado «Cómo el cuerpo del animal continuamente muere y renace». Por todo ello, hoy se considera a Leonardo un precursor de la percepción cualitativa y holística que resulta esencial para comprender la complejidad y la belleza del mundo.

Para saber más

La ciencia de Leonardo. Fritjof Capra. Anagrama, Barcelona, 2008.
L’anima di Leonardo. Fritjof Capra. Rizzoli, Milán, 2012.
Leonardo, el primer científico. Michael White. Plaza & Janés, Barcelona, 2001.

Tomado de... http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/leonardo-da-vinci_7277/6

martes, 26 de septiembre de 2017

Haga clic en el enlace  siguiente para descargar y realizar los
Ejercicios de                APTITUD MECÁNICA 
Envíe su respuesta al Email           jairo.ardilam@gmail.com

Después de las respuestas, escriba una conclusión personal sobre:  "Para qué sirven los ejercicios de aptitud mecánica"


lunes, 25 de septiembre de 2017

Los 3 cerditos

Debes leer atentamente el cuento y resumirlo en una presentación de PowerPoint, mínimo 7 diapositivas.
Agregar una diapositiva al comienzo para los créditos (Título del cuento, Estudiante(s) y grado) y otra diapositiva al final, para escribir sobre los valores que se perciben en el cuento y para despedir la presentación.
Enviar el trabajo de Powerpoint al Email   jairo.ardilam@gmail.com  

Al lado de sus padres , tres cerditos habían crecido alegres en una cabaña del bosque. Y como ya eran mayores, sus papás decidieron que era hora de que construyeran , cada uno, su propia casa. Los tres cerditos se despidieron de sus papás, y fueron a ver como era el mundo, y encontraron un bonito lugar cerca del bosque donde construir sus tres casitas.




Los tres cerditos
Los tres cerditos

El primer cerdito, el perezoso de la familia , decidió hacer una casa de paja. En un minuto la choza estaba ya hecha. Y entonces se fue a dormir.
El segundo cerdito , un glotón , prefirió hacer la cabaña de madera. No tardó mucho en construirla. Y luego se fue a comer manzanas.
El tercer cerdito , muy trabajador , optó por construirse una casa de ladrillos y cemento. Tardaría más en construirla pero estaría más protegido. Después de un día de mucho trabajo, la casa quedó preciosa. Pero ya se empezaba a oír los aullidos del lobo en el bosque.
No tardó mucho para que el lobo se acercara a las casas de los tres cerditos. Hambriento , el lobo se dirigió a la primera casa y dijo:
– ¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplaré y tu casa tiraré!.
Como el cerdito no la abrió, el lobo sopló con fuerza, y derrumbó la casa de paja.




Casita de paja
Casita de paja

El cerdito, temblando de miedo, salió corriendo y entró en la casa de madera de su hermano. El lobo le siguió.
Y delante de la segunda casa, llamó a la puerta, y dijo:
– ¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplaré y tu casa tiraré!
Pero el segundo cerdito no la abrió y el lobo sopló y sopló, y aunque la casita de madera aguantó mucho más que la casita de paja, al final la casita se fue por los aires.




Casita de madera
Casita de madera

Asustados, los dos cerditos corrieron y entraron en la casa de ladrillos de su otro hermano. Pero, como el lobo estaba decidido a comérselos, llamó a la puerta y gritó: – ¡Ábreme la puerta!
¡Ábreme la puerta o soplaré y tu casa tiraré! Y el cerdito trabajador le dijo:
– ¡Sopla lo que quieras, pero no la abriré!




Casita de ladrillos
Casita de ladrillos

Entonces el lobo sopló y sopló con todas sus fuerzas, pero la casa ni se movió. La casa era muy fuerte y resistente. El lobo se quedó casi sin aire. Pero aunque el lobo estaba muy cansado, no desistía. Después de dar vueltas y vueltas a la casa, y no encontrar ningún lugar por donde entrar, pensó en subir al tejado, trajo una escalera , subió a la casa y se deslizó por la chimenea. Estaba empeñado en entrar en la casa y comer a los tres cerditos como fuera. Pero lo que el no sabía es que los cerditos pusieron al final de la chimenea, un caldero con agua hirviendo. Y el lobo , al caerse por la chimenea acabó quemándose con el agua caliente. Dio un enorme grito y salió corriendo y nunca mas volvió por aquellos parajes. Así los cerditos pudieron vivir tranquilamente. Y tanto el perezoso como el glotón aprendieron que solo con el trabajo se consigue las cosas. Y enseguida se pusieron manos a la obra, y construyeron otras dos casas de ladrillos, y nunca más tuvieron problemas con ningún lobo.




Los tres cerditos contentos
Los tres cerditos contentos

¿Qué podemos aprender de este cuento?
Los valores que trasmite este cuento son validos tanto para niños como para adultos:
  • Esfuerzo.  El cuento claramente nos muestra que el esfuerzo que dediquemos en nuestras tareas nos llevarán al éxito o al fracaso. Los dos primeros cerditos como tienen prisa en ir a divertirse con alguna otra actividad no se esfuerzan en la construcción de sus casas, y por ellos el lobo casi consigue comérselos, pero el otro cerdito que se esfuerza mucho en construir su casita de ladrillos, consigue como recompensa la tranquilidad de que el lobo no podrá entrar en su casa.
  • Solidaridad. Este segundo valor también es muy importante, los cerditos cuando ven a sus hermanos en problemas, rápidamente los dejan entrar en sus casitas, tanto el cerdito de la casita de madera, como el cerdito de la casita de ladrillos que deja entrar a sus dos hermanos.
  • Cooperación. Este valor también es muy evidente en el cuento, ya que los cerditos cooperan para poder solucionar el grave problema que tiene, en primer lugar, entre los tres ponen a hervir el agua bajo la chimenea para escaldar al lobo cuando intente entrar, y una vez el lobo se ha ido, entre los tres construyen otras dos casas de ladrillos para que los dos hermanos pueden también vivir tranquilos.

Tomado de...    https://www.cuentosinfantiles.net/cuento-los-3-cerditos/

domingo, 24 de septiembre de 2017

DEPARTAMENTOS Y CAPITALES DE COLOMBIA

Inserte una tabla en Word como la que se ve a continuación. y coloque al frente la capital de cada departamento colombiano. Al final, guarde el archivo y envíe el documento al profesor

DEPARTAMENTO CAPITAL
DEPARTAMENTO
CAPITAL
Amazonas
Antioquia
Arauca
Atlántico
Bolívar
Boyacá
Caldas
Caquetá
Casanare
Cauca
Cesar
Choco
Córdoba
Cundinamarca
Guainía
Guaviare
Huila
La Guajira
Magdalena
Meta
Nariño
Norte de Santander
Putumayo
Quindío
Risaralda
San Andrés y Providencia
Santander
Sucre
Tolima
Valle del Cauca
Vaupés
Vichada